Lou Pearlman, el empresario de Orlando que creó Backstreet Boys y NSYNC, sostuvo durante más de veinte años un esquema Ponzi a través de su grupo Trans Continental. Vendía acciones de una aerolínea que, según su propio acuerdo de culpabilidad, no tenía aviones, ni empleados, ni ingresos, y unas cuentas de ahorro que decía aseguradas por el Gobierno federal. En total, más de 300 millones de dólares entre más de mil ahorradores y una decena de bancos. En marzo de 2008 se declaró culpable y el 21 de mayo un juez federal lo condenó a 25 años. Murió preso en 2016. Sus víctimas recuperaron unos cuatro céntimos por dólar.
En 30 segundos
- Pearlman vendía desde los años ochenta acciones de Trans Continental con la promesa de que la empresa iba a salir a bolsa.
- Desde 1989 vendió las cuentas EISA: un ahorro «para empleados» que, según él, cubrían la FDIC y Lloyd's de Londres. Ningún seguro existía.
- Las boy bands no crearon el fraude: le dieron un escaparate. Los inversores recibían folletos y conocían a los grupos.
- Su auditor, Cohen and Siegel, era un servicio de contestador telefónico en Coral Gables.
Cronología
Louis Jay Pearlman nace en Flushing, Queens, hijo de un tintorero.
Empieza a vender las cuentas EISA, un supuesto ahorro para empleados asegurado por la FDIC.
Lanza a los Backstreet Boys desde Orlando; después llegará NSYNC.
Lloyd's de Londres le avisa de que la póliza que enseña a los inversores no existe.
El regulador de Florida declara fraudulento el plan EISA y Pearlman ya está fuera del país.
Lo localizan en un hotel de Bali, registrado como «A. Incognito Johnson».
Se declara culpable de conspiración, blanqueo y una reclamación falsa en su quiebra.
El juez G. Kendall Sharp lo condena a 25 años de prisión.
El síndico reparte lo recuperado: unos cuatro céntimos por dólar.
Muere preso en un hospital de Miami, a los 62 años.
¿Quién era Lou Pearlman?
Louis Jay Pearlman nació en 1954 en Flushing, en el barrio neoyorquino de Queens, hijo único de un tintorero. La fama, en su familia, era de otro: su primo hermano es el cantante Art Garfunkel. Pearlman soñaba con volar. En 1980 alquiló un dirigible a la marca de vaqueros Jordache antes de tener ninguno; el que montó deprisa se estrelló en su primer vuelo. Con los años construyó en Florida un grupo de empresas, Trans Continental, que decía dedicarse a la aviación y al alquiler de aeronaves.
En 1993, en un hangar de dirigibles de Kissimmee, cerca de Orlando, nacieron los Backstreet Boys. Después llegó NSYNC. Los dos grupos vendieron millones de discos. Ese éxito, real, es el que hizo creíble todo lo demás.
¿Cómo funcionaba la estafa de Lou Pearlman?
El acuerdo de culpabilidad de 2008, en el que Pearlman admitió los hechos, describe tres engaños que se alimentaban entre sí.
- Acciones de una aerolínea de papel. Transcontinental Airlines, según el acuerdo, «no tenía ingresos, ni aviones, ni empleados, ni contratos con aerolíneas». Ante inversores y bancos, Pearlman decía que facturaba más de 100 millones al año. En un folleto aparecía un avión de la compañía en Nueva York: según su amigo de la infancia Alan Gross, era una maqueta que Pearlman sujetaba con los dedos.
- Las cuentas EISA. Desde 1989 vendió un plan de ahorro «para empleados y accionistas» con una rentabilidad algo mayor que un depósito. Casi ninguno de los ahorradores era empleado. Les decía que el dinero estaba asegurado por la FDIC, el fondo federal que protege los depósitos bancarios en Estados Unidos, y reasegurado por Lloyd's de Londres o por AIG. Nada de eso era cierto. Cuando Lloyd's le avisó en 1999 de que la póliza no existía, cambió el nombre del asegurador en los documentos.
- Préstamos bancarios con papeles falsos. Desde al menos 2002 obtuvo más de 100 millones de dólares de una decena de bancos con estados financieros de un auditor inexistente, declaraciones de impuestos que nunca presentó y un supuesto fideicomiso de 50 millones a nombre de Theodor Wüllenkemper, un empresario alemán de dirigibles que, según su representante, nunca tuvo ese fondo.
El mecanismo de fondo era el de un esquema Ponzi: el dinero de los nuevos pagaba los intereses de los anteriores. Según el acuerdo, de los 118 millones que entraron en las cuentas EISA entre 2003 y 2006, solo 43 volvieron a los ahorradores; más de 45 fueron a Pearlman y a sus empresas.
El auditor que era un contestador y las firmas de los muertos
Una empresa seria necesita un auditor, así que Pearlman se fabricó uno. Cohen and Siegel, la firma que firmaba sus cuentas, era un servicio de secretariado telefónico en Coral Gables: la recepcionista contestaba con ese nombre y los socios estaban siempre reunidos. En el afidávit del FBI consta que los investigadores encontraron el borrador de una carta del supuesto auditor escrito a mano por el propio Pearlman.
El hilo empezó a deshacerse con un muerto. Joseph Chow, un profesor de Chicago, le había prestado más de 14 millones de dólares. Cuando murió y su familia reclamó el dinero, Pearlman presentó una carta en la que Chow le perdonaba la deuda. El abogado de la familia buscó al auditor y encontró el contestador. Harry Milner, el directivo que firmaba las cartas a los inversores, había muerto en diciembre de 2003 y su firma seguía apareciendo años después. Una investigadora del IRS lo resumió así al Tampa Bay Times: «Creaba personas. Resucitaba a los muertos».
La huida a Bali y el juicio de 2008
En diciembre de 2006 Trans Continental dejó de pagar. En febrero de 2007 el regulador financiero de Florida calificó el plan EISA de fraude, y Pearlman ya estaba fuera del país. En junio de 2007 un turista alemán lo reconoció en el desayuno de un hotel de Bali, le hizo una foto y la envió al blog de una periodista de Florida, que avisó al FBI. En el hotel figuraba como «A. Incognito Johnson». Indonesia lo expulsó y el FBI lo trasladó a Orlando.
El 6 de marzo de 2008 se declaró culpable de cuatro cargos: dos de conspiración, uno de blanqueo de capitales y uno por presentar una reclamación falsa en su propia quiebra. Admitió una deuda de 200 millones de dólares con sus víctimas. En la vista de sentencia del 21 de mayo, con la sala llena de ahorradores, habló una viuda de Saint Pete Beach: su marido, de 87 años cuando invirtieron, lloró al saber que los habían estafado y murió siete meses después. El fiscal Roger Handberg subrayó que el fraude había empezado mucho antes de que Pearlman se hiciera famoso.
El juez G. Kendall Sharp le impuso 25 años, el máximo, e hizo una oferta: un mes menos de condena por cada millón de dólares que devolviera a los inversores. «Le voy a dar las llaves de su celda», dijo, según la transcripción oficial. No consta que la condena se redujera nunca por ese motivo.
Qué pasó después
Se subastó todo: la sede de Church Street Station en Orlando, la mansión del lago Butler, discos de platino y hasta la llave honoraria de la ciudad, que se vendió por 1.400 dólares. El síndico de la quiebra recuperó unos 37 millones de dólares, pero buena parte se fue en gastos. Según el síndico y el tribunal de quiebras, a los ahorradores les llegaron unos cuatro céntimos por dólar. Un inversor que había perdido casi 190.000 dólares esperaba en 2013 un cheque de unos 400.
Pearlman murió el 19 de agosto de 2016, a los 62 años, mientras cumplía condena, en un hospital de Miami. Su caso volvió al gran público en 2024 con la serie documental de Netflix Dirty Pop: The Boy Band Scam, centrada sobre todo en su relación con los grupos. La versión que suele contarse es la del mánager que se quedaba el dinero de sus artistas. La grande es la de los jubilados que creyeron que su ahorro estaba asegurado.
La Ley del Engaño Nº13: cómo se reconoce hoy la misma trampa
La ley que deja este caso en las Leyes del Engaño es esta: la fama de otro no es garantía de tu dinero. Ningún nombre del montaje de Pearlman era suyo: un magnate alemán, el seguro del Gobierno, Lloyd's de Londres, un auditor, un muerto y, encima, dos boy bands. Cada nombre prestaba confianza al siguiente, y el último, el más famoso, hacía que nadie comprobara los anteriores. «Y encima conocimos a los Backstreet Boys», recordaba un dentista de Manhattan cuya familia puso más de doce millones.
Hoy el famoso ni siquiera tiene que existir. En abril de 2025 la policía española desarticuló una red que usaba vídeos falsos de famosos hechos con inteligencia artificial y que, según la investigación, había estafado más de 19 millones de euros a 208 víctimas. La CNMV ha advertido de anuncios falsos con las caras de personajes conocidos como David Broncano o Dabiz Muñoz. Lo explicamos en anuncios falsos de famosos. Las señales:
- El seguro que no puedes ver. Si te dicen que tu dinero está garantizado, compruébalo tú: en España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre depósitos de hasta 100.000 euros en las entidades de crédito adheridas, y puedes comprobar en el registro del Banco de España si una entidad lo es.
- La entidad y su auditor. ¿Existen? ¿Están registrados? La CNMV permite consultar en su web las entidades autorizadas y publica advertencias sobre las que no lo están.
- Un nombre famoso como aval. Un artista, un deportista o una marca conocida no responde de una inversión que no gestiona.
- «Sin riesgo» y por encima del banco. Si algo rinde más que un depósito y dicen que no tiene riesgo, el riesgo eres tú.
Nuestra guía para detectar una estafa recoge las comprobaciones básicas antes de invertir.
Ver el capítulo completo
El capítulo 13 de MATERIUM reconstruye el caso con el acuerdo de culpabilidad, el afidávit del FBI y la transcripción de la vista de sentencia de 2008. Está en el capítulo sobre Lou Pearlman.
El capítulo completoLou Pearlman: el juez le dio las llaves de su celda. ¿Las usó?
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Preguntas frecuentes
¿Qué hizo Lou Pearlman?
Durante más de veinte años vendió acciones de empresas y cuentas de ahorro «aseguradas» que no existían, a través de su grupo Trans Continental. Según el acuerdo de culpabilidad que firmó en 2008, captó más de 200 millones de dólares de más de mil personas y más de 100 millones de una decena de bancos.
¿Cuántos años de cárcel le pusieron a Lou Pearlman?
El 21 de mayo de 2008 un juez federal de Orlando lo condenó a 25 años, el máximo posible con los cargos pactados. El juez le ofreció un mes menos de condena por cada millón de dólares que devolviera a los inversores.
¿Qué recuperaron las víctimas de Lou Pearlman?
El síndico de la quiebra recuperó unos 37 millones de dólares. Descontados los gastos, a los ahorradores les llegaron unos cuatro céntimos por cada dólar perdido, según el síndico y la resolución del tribunal de quiebras de 2014.
¿Cuándo murió Lou Pearlman?
El 19 de agosto de 2016, a los 62 años, mientras cumplía condena, en un hospital de Miami. No consta que la condena se redujera por devoluciones.
Fuentes
- Fiscalía Federal del Distrito Medio de Florida, comunicado del acuerdo de culpabilidad (4 de marzo de 2008, copia de archivo)
- United States v. Pearlman, acuerdo de culpabilidad (2008, copia de archivo)
- FBI, denuncia penal y afidávit contra Louis J. Pearlman (2007), en CourtListener
- Vanity Fair, Bryan Burrough, «Mad About the Boys» (noviembre de 2007)
- Tampa Bay Times, «Regulators call Pearlman savings plan a fraud» (2007)
- Pollstar (AP), «Pearlman Gets 25 Years» (21 de mayo de 2008)
- Tampa Bay Times, el síndico defiende el acuerdo de la quiebra (2013)
- Tampa Bay Times, necrológica de Lou Pearlman (2016)



